Conocerán, supongo, la actividad profesional desempeñada por Mark Weiser, científico que, por desgracia, nos dejó hace ya casi tres años. Weiser acuñó en 1988 el término ubiquitous computing, informática omnipresente, que explicado aún hoy en círculos no especializados suena a ciencia ficción. Pero es sólo ciencia, es sólo tecnología.
Sostenía Weiser que con el tiempo, los chips llegarían a ser "tan baratos y abundantes" que acabarían estando diseminados por todo nuestro entorno: en nuestros muebles, en nuestra ropa, en casas, vehículos, teléfonos, incluso en nuestro propio cuerpo. Todos esos chips estarían conectados unos con otros a través de internet, de forma que nuestro entorno obraría de acuerdo a nuestra voluntad.
Una predicción de 1988, cuando apenas había hogares con ordenadores personales y la conexión a internet era privativa de unos pocos científicos e investigadores. La visión de Weiser responde a una norma aún más antigua, la Ley de Moore, profetizada por el científico y empresario Gordon Moore. Este empresario aseguró en 1965 que la potencia de los ordenadores se duplicaría cada dos años -después se corrigió ese periodo a los 18 meses-.
Ustedes se preguntarán: ¿a qué viene tanto profeta?
Parece evidente que la ciencia y la tecnología avanzan de manera imparable, casi por unas leyes ajenas a nuestra voluntad. El progreso no se detiene; o se está en la locomotora o se está en el vagón de cola, no hay más alternativas. Ante este avance sin fin, la Liga Monárquica desea que Dolmatovia se sitúe en la vanguardia, al frente de la investigación científica y el desarrollo tecnológico, tanto en el sector público como en el privado, tanto en las universidades como en los centros de investigación.
Tenemos un gran potencial: las tímidas inversiones del gobierno de Leonid Baguirov en I+D han tenido unos resultados espectaculares. Si convertimos el impulso innovador en el centro de nuestras políticas podemos, a medio plazo, ser un país pujante en los distintos sectores científico-tecnológicos. Para ello, os presentamos hoy el plan naukaнаука, proyecto al que han tenido acceso unos 300 investigadores, científicos y empresas tecnológicas dolmátovas, y cuya recepción ha recibido buenas valoraciones.
También queremos trasladar este segundo plan para el futuro de nuestro país a toda la ciudadanía dolmátova, a través de los medios de comunicación que hoy nos acompañáis, a través de nuestras sedes, en las que atenderemos con mucho gusto a quienes quieran trasladarnos su parecer; a través del correo ordinario; a través de mi propio correo electrónico personal (dmitrydarin@gmail.com), donde atenderé yo mismo de forma individual; y, finalmente, a través de nuestra página web: www.ligamonarquica.dt.

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